Potenciales evocados: visuales, auditivos y somatosensoriales
Los potenciales evocados registran respuestas eléctricas del sistema nervioso después de un estímulo controlado. Permiten estudiar la conducción a lo largo de determinadas vías sensoriales.
Principales modalidades
- Visuales: respuesta a un patrón de tablero o destellos para estudiar la vía visual.
- Auditivos de tronco: respuesta a clics o tonos mediante auriculares para evaluar la transmisión auditiva temprana.
- Somatosensoriales: respuesta tras estimular eléctricamente un nervio periférico para estudiar la conducción hacia médula y cerebro.
¿Cómo se realizan?
Se colocan electrodos de registro sobre el cuero cabelludo y otras localizaciones según la modalidad. Se repite el estímulo muchas veces y el equipo promedia las respuestas para separarlas del ruido. Es fundamental controlar la calidad técnica, la cooperación, la temperatura y otros factores.
Preparación y seguridad
- Cabello limpio para las modalidades con electrodos craneales.
- Gafas o corrección visual si el laboratorio lo solicita.
- Informar de hipoacusia, lesiones o dispositivos relevantes.
- La estimulación somatosensorial produce hormigueo o pequeñas contracciones; se ajusta a niveles tolerables.
Interpretación y límites
El informe analiza tiempos de aparición, diferencias entre lados y amplitudes con valores de referencia. La edad, agudeza visual, audición, longitud corporal, temperatura, medicación y técnica pueden influir. Un resultado normal no excluye toda lesión, y uno anormal necesita correlación clínica.
Preguntas frecuentes
¿Son invasivos?
Los protocolos diagnósticos habituales utilizan electrodos superficiales y estímulos controlados.
¿Puedo dormir durante la prueba?
Depende de la modalidad. La relajación puede ayudar, pero en potenciales visuales es necesario fijar la mirada.
¿Son iguales a los usados en cirugía?
Comparten principios, pero la monitorización intraoperatoria tiene objetivos, condiciones y criterios de alerta propios.